Sobre promesas | Andrés Juan Arroyo Romero

“Quedémonos viendo a la Selección Córdoba que juega Andrés Juan”, me dijo un amigo y compañero de trabajo.

“¿Quién es Andrés Juan?”, pregunté.

Año 2016. Estadio del Barrio San Fernando en Cartagena. El amigo y compañero de trabajo era Carlos Andrés Vásquez, exfutbolista profesional y Director Técnico de la Selección Antioquia Infantil. Se disputaba la Fase Final del Torneo Nacional organizado por DIFÚTBOL. Antioquia ganó su partido y a segunda hora jugaba Córdoba. La expectativa era ver jugar a Andrés Juan Arroyo. Este servidor, como Director del Área de Comunicaciones de la Liga Antioqueña de Fútbol por esos días, debía descargar fotos, redactar boletín de prensa, hacer informes, actualizar redes sociales y sitio web; pero aceptó la invitación y valió la pena cada segundo al ver lo que hacía este gran talento.

Andrés Juan Arroyo Romero nació el 20 de enero de 2002 en Montería, Córdoba. Se crió en el barrio Villa del Río de Montería junto a su abuelo Miguel Enrique Arroyo Arroyo, su abuela Marta Cecilia Sáenz, su tío Juan Carlos Arroyo, su tía Diana Patricia Arroyo, su prima María José Arroyo y la mamá de su prima Lucila Barrios. Su padre se llama Miguel Mariano Arroyo y su madre, quien falleció cuando Andrés Juan tenía seis meses, se llamaba Matha Lucía Romero.

Foto de www.capsulas.com.co

El fútbol siempre ha estado en su vida. Comenzó a practicarlo desde niño en su barrio y en su colegio La Salle de Montería, pero gran parte de su formación deportiva corresponde al club Pase Sport y al entrenador Pablo “El Mello” López quienes lo recibieron, lo trabajaron y le brindaron herramientas para su evolución, más allá de que su talento era destacado y fácil de percibir. Llegó a Pase Sport como arquero. “Me gustaba atajar, tirarme y revolcarme”, recuerda Andrés Juan. Era solo un gusto de niño que duró poco, porque pronto salió del área, marcó goles y le quedó gustando.

De pequeño le llamaban “el Messi monteriano” y es un apodo que tiene su historia. Andrés Juan vivía en la capital del departamento de Córdoba y su papá se fue a vivir a Canadá con su esposa y sus hijas, hermanas de Andrés. Desde allí estaba pendiente de su hijo y le gustaba ver sus jugadas y sus goles, siempre preguntaba cómo iba con el fútbol, pues ya sabía que era su gran pasión. La solicitud del padre dio pie a la creación de toda una estrategia digital dentro de la familia. “Compramos una cámara de video, mi prima me grababa en los partidos y mi tío Juan Carlos los subía a Youtube para que mi papá los pudiera ver”, recuerda con claridad Andrés Juan, pero ahí no paró todo. “Teníamos que ponerle un nombre al video y no sabíamos cuál, entonces nos pusimos a buscar y vimos que muchos jóvenes y niños ponían sus videos con el nombre de “el Messi boliviano”, el Messi uruguayo”, y así… muchos Messi. Entonces mi tío dijo que le pusiéramos ‘el Messi monteriano’ y así fue”. Los videos se hicieron muy populares y cumplieron su objetivo, pero luego les cambiaron los nombres por indicación de Agustín Garizábalo quien les recomendó que era mejor que lo conocieran por su nombre: Andrés Juan Arroyo Romero. Sin embargo, por un buen tiempo, la gente en Montería y lugares cercanos lo conocieron como “el Messi monteriano”.

Foto de www.aldia.co

Mientras era jugador de Pase Sport, lo conocimos jugando con la Selección Córdoba el Torneo Nacional Infantil de Fútbol organizado por DIFÚTBOL en las categorías Infantil y Prejuvenil. Luego cuando llegó al Deportivo Cali fue convocado a la Selección Valle. Recordamos que el torneo de selecciones departamentales es una competencia Interligas y no una competencia de “nacidos en”.

En cuanto a Selecciones Colombia ha hecho parte del proceso Sub 15, Sub 17, Sub 18 en el torneo SBS Cup International Youth Soccer en Japón y el actual proceso Sub 20 que tendrá torneo Sudamericano en 2021. En el torneo amistoso en Japón compartió junto a grandes promesas colombianas como Sebastián Guerra, César Haydar, Yony Mosquera, Yerson Mosquera, Germán Meneses, Juan David Cabal, Fabián Ángel, Edwin Mosquera, Dylan Borrero, Kéner Valencia, entre otros.

“En los llamados a Selección me he sentido muy bien. La última convocatoria me llenó de mucha confianza. Estar en Selección Colombia es muy grato, genera mucha alegría y satisfacción. Espero que esto siga pasando y que algún día pueda ser parte de la Selección Colombia de Mayores”.

Su perfil dominante es el derecho, pero confunde, ya que tiene gran habilidad para dominar, pasar y rematar con ambas piernas. Mide 1.71 metros y calza 9 en americano. Se define como un jugador rápido, ágil, técnico y con gol. “Me gusta buscar y anotar goles. Soy un jugador muy ofensivo”.

Tiene un talento que le ha permitido jugar en varias posiciones de ataque, sobre todo como extremo, volante mixto, ofensivo o mediapunta; pero también jugó en otros puestos que no nos imaginamos. “Estuve un tiempo en una academia del AC Milan y jugaba de centrodelantero por mi estatura en ese entonces, era uno de los más altos del equipo, incluso llegué a jugar unos partidos de central allá en Italia”. En el fútbol aficionado lo vimos jugar como un todoterreno en ataque gracias a sus grandes condiciones técnicas, su regate en velocidad, su potencia, su gran golpeo, su liderazgo y su capacidad goleadora. En el profesionalismo ha sido más un extremo o volante ofensivo con mucho juego colectivo y fútbol interiorizado.

El primer acercamiento con el Deportivo Cali fue en junio 2016 cuando fue a hacer una pasantía por 15 días y al siguiente año se concretó su llegada gracias a la gestión de Agustín Garizábalo, el gran cazatalentos que tiene el club azucarero en la costa caribe colombiana y por quien han llegado al Cali jugadores como Luis Fernando Muriel, Michael Ortega, Rafael Santos Borré, entre otros. Con la cantera del Deportivo Cali ha jugado los Torneos Nacionales de Clubes Sub 15, Sub 17 y Sub 20, el Mundial de Clubes Juvenil en España, la Copa Bravos en México y la Liga del Valle.

Debutó como futbolista profesional el 7 de marzo de 2019 en partido por Liga en el Estadio La Independencia de Tunja frente a Patriotas, en triunfo del Deportivo Cali 0-3. Ingresó a los 23 minutos del segundo tiempo con la camiseta número 15 en lugar de Kevin Velasco, por decisión del entrenador Lucas Andrés Pusineri. En el primer semestre de ese año estuvo solo dos partidos, la regularidad vino luego entre agosto y diciembre cuando completó 23 partidos entre Liga y Copa en toda la temporada 2019.

“Ese día en la mañana fue César Amaya a mi cuarto y me dijo que me tenía que rapar la cabeza porque era una costumbre con los que iban a debutar… y me raparon. Ese día estaba haciendo demasiado frío en Tunja… yo solo esperaba la oportunidad, si el profe Lucas me metía a jugar era debutar en mi primera convocatoria, mi primera concentración, mi primera vez en todo. Empezamos ganando y en el segundo tiempo salimos todos a calentar. Íbamos ya 2-0 y el profe me llamó para que entrara, me dijo que estuviera tranquilo, que lo disfrutara. Cuando me acerco a la línea para entrar hicimos el 3-0. Mientras esperaba que se parara el partido para entrar se me pasaron muchos recuerdos por la cabeza, todos los momentos de sacrificio, los días de llorar, de sufrir, de seguir, de llenarme yo mismo de coraje y de fuerza. Entré y sentía mucha presión, pero cuando toqué por primera vez el balón esa presión se fue y solo quería disfutar esos minutos. Fue un día muy lindo, siempre lo voy a recordar.

Previo a su primer gol hubo un hecho que pudo haber pesado, en caso de estar en manos de un entrenador con poco criterio y convicción. El 21 de agosto de 2019 en partido por Liga frente a Atlético Nacional en el Estadio Deportivo Cali de Palmaseca, Andrés Juan ingresó al minuto 23 del segundo tiempo con la camiseta 28 en lugar del talentoso Déiber Jair Caicedo. El partido estaba 0-0 y a los dos minutos de estar en el campo recibió un pase profundo por sector derecho que lo puso mano a mano con el arquero José Fernando Cuadrado, intentó un remate cruzado a ras de piso pero el duelo lo ganó el arquero del equipo antioqueño que con los pies desvió la pelota y ahogó el grito de gol. El partido terminó 0-0 y en la mente de los más exigentes quedó esa opción desperdiciada por el juvenil, en una jugada clara que pudo ser el gol de la victoria en un partido difícil. ¿No aprovechó la oportunidad? ¿Le falta aún? Los típicos cuestionamientos desbordados podían aparecer.

En la mente de quienes valoramos el talento juvenil y entendemos lo complejo que es acomodarse en el fútbol profesional, quedó el gesto del entrenador Lucas Pusineri quien lo llamó a la banda, le dio palabras de aliento y un beso en la cabeza, como un padre cuando su hijo necesita cariño y respaldo. Un rato más tarde, en la rueda de prensa, reiteró su apoyo al joven futbolista y destacó sus condiciones, por si alguien tenía dudas: “Estamos delante de, ojalá, Dios quiera, un futuro promisario que le va a dar muchas alegrías al fútbol colombiano”. Y ahí no terminó el gesto del entrenador argentino. Una semana después lo volvió a convocar para enfrentar a Junior por Copa y a los 39 minutos del segundo tiempo lo mandó a la cancha en lugar de Carlos Rodríguez con el partido 0-1 en Palmaseca. Segundos después a su ingreso, Deportivo Cali empató con gol de Rosero y a los 93 del partido su buena ubicación y relacionamiento con los jugadores de ataque le volvieron a dar la oportunidad de quedar de cara a gol y esta vez la mandó a guardar con un potente remate cruzado de pierna derecha desde el borde del área. Primer gol profesional y respuesta positiva al respaldo del entrenador.

Jugar fútbol profesional le ha dado la posibilidad de compartir con futbolistas formados que admira, uno de ellos es Agustín Palavecino, de quien dice: “es un jugadorazo, muy técnico, muy completo”. Del fútbol internacional se fija en Lionel Messi, Neymar y Falcao quienes desde niño han sido sus referentes. También en Rafael Santos Borré a quien dice admirar y seguir en sus partidos.

Andrés Juan es un joven inteligente, tranquilo, buen compañero y muy agradecido con los entrenadores que lo han dirigido. “Recuerdo mucho a Acisclo Díaz y Pablo López que fueron los primeros que me vieron y estuvieron ahí aportando el granito de arena a mi proeso y mi carrera. Cuando llegué a la cantera del Cali, el profe Italo Cervino me ayudó mucho a potenciarme, a crecer como futbolista y tomar más confianza. Y obvimente le agradezco mucho al profe Lucas Pusineri que confió en mí, me dio la oportunidad y me respaldó en todos los momentos que estuvo acá, además es una excelente persona, muy humilde. De todos los entrenadores he aprendido mucho y creo que ellos han sido los que más han marcado mi carrera hasta el día de hoy”.

Y no solo técnicos. También ha tenido la fortuna de tener el respaldo y las palabras de talentosos futbolistas profesionales y buenas personas. “Juan Ignacio Dinneno, Agustín Palavecino, Darwin Andrade y Cristian Rivera son los que más me han dado consejos y los que mas me han ayudado. Espero que cuando tenga mucha más experiencia pueda ayudar también a los futbolistas que apenas comienzan”.

Su sueño no escapa a lo que anhela el futbolista joven de Colombia, evolucionar y dar el salto. “Mi sueño desde muy pequeño ha sido ser un jugador top, estar en un club élite de Europa, consolidarme como profesional, consagrarme y triunfar”. Para bien de él y de su familia, a diferencia de miles de niños jóvenes, Andrés Juan está cada vez más cerca de conseguirlo. El talento que la vida le dio, su esfuerzo y trabajo por mejorarlo, los videos del tío, el apoyo de la familia y el cariño de quienes han estado de cerca en su proceso, son cuotas reales y sólidas para que la promesa se cumpla.

Éxitos a Andrés Juan, gracias por su amabilidad y su tiempo y ya nos volveremos a encontrar.

@tiagoaristi
#EBdT
#FútbolEscrito
#SobrePromesas

2 comentarios

  1. Excelente nota de Santiago Aristizabal no sabíamos los inicios de Andrés Juan arroyo, quien seguramente será gran figura es un crack

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