Sobre promesas | Miguel Ángel Monsalve González

Antioqueño, nacido el 27 de febrero de 2004. Criado entre Las Cabañitas del municipio Bello y el sector de Belén. Ha vivido siempre con su familia, su papá Ramiro Monsalve, su mamá Doriela González y su hermano Stiven Sierra, además de su tía Eliana y su prima, con quienes pasó mucho tiempo de su infancia, pues era su tía quien lo cuidaba mientras sus padres trabajaban. Apasionado por el fútbol, por jugarlo, por verlo y por analizarlo.

Ha jugado toda su vida en el Deportivo Independiente Medellín. Llegó a la Escuela del DIM con 4 años, en esa época no aceptaban niños de su edad, pero apenas lo vieron jugar, hicieron una excepción y lo recibieron con los brazos abiertos. Toda su vida se ha entrenado con categorías mayores, adelantado hasta dos y tres años. Sus buenas actuaciones lo llevaron a ser becado por la Escuela del DIM y a competir en todas las categorías, jugando los Torneos Departamentales de la Liga Antioqueña de Fútbol desde la categoría Sub 9. A esa edad lo vimos jugar al fútbol por primera vez, un distinto.

Foto de Andrés Arango

En todo su proceso formativo, aparte de gustar y deleitar, también ganó: ha sido campeón de Liga en Sub 10, Sub 14 y Sub 15, del Torneo ASOBDIM Sub 12 y del Torneo Nacional Infantil con la Selección Antioquia. Además de los títulos, ha tenido importantes distinciones individuales, entre ellas: Goleador de la Liga Antioqueña de Fútbol en las categorías Sub 9, Sub 10, Sub 12 y Sub 13. Goleador del Torneo ASOBDIM Sub 11 y Sub 12 y Goleador de la Fiesta Sudamericana de la Juventud de CONMEBOL en Paraguay con la Selección Antioquia.

Perfil derecho, mide 1.78, sus guayos son talla 9 y medio. Siempre ha jugado como volante creativo, es la posición que más disfruta y donde se destaca, pero la evolución y las necesidades de sus equipos y entrenadores lo han llevado a jugar también como extremo por ambos costados, como centrodelantero y hasta de volante de primera línea y volante interior. Se define como un jugador inteligente, fuerte, con potencia, buena conducción y de buenas decisiones.

Eso de jugar con los más grandes aún se repite, en 2019 Miguel jugó y se destacó con DIM en el Torneo Nacional Sub 15 y Sub 17; el Nacional Sub 20 de Clubes lo había jugado en 2018 con 14 años, avanzando hasta Semifinales. Además hace ya varios años ha tenido acercamientos con el primer equipo. La primera vez que entrenó con el plantel profesional fue a sus 13 años, allí compartió con grandes referentes del equipo como David González, Mauricio Molina y Juan Fernando Quintero. A los 14 años repitió la experiencia de estar con el profesional haciendo parte de las prácticas en algunos días de la pretemporada y jugando en un partido amistoso contra Leones FC; allí compartió con Germán Ezequiel Cano, Andrés Ricaurte, Didier Moreno, entre otros. En el 2020, ya con 15 años, ha estado varias veces entrenando “arriba” y se ve y se siente cada vez mejor.

Foto de Andrés Arango

“Las primeras veces que me subieron me sentía tímido, por mi edad, por el juego, por el roce, sentía que me equivocaba mucho más… y por eso seguía entrenando mejor con las menores, que era lo más apropiado. Ahora veo que hay menos diferencia con ellos, ya veo que soy capaz de competirles; me he sentido mucho más seguro, más maduro, con confianza. Me han acogido muy bien, he tenido la fortuna de que los referentes del equipo siempre me han acogido muy bien y sienten mucho cariño hacia mí”.

Hizo parte del proceso de la Selección Colombia Sub 15 en 2019, cumplió un sueño propio y de familia al vestir la camiseta tricolor, pero lastimosamente el proceso no pudo ser como quería. Estuvo en tres microciclos pero al final no hizo parte del plantel que disputó el Torneo Sudamericano. Para quien escribe, sigue siendo llamativo, que un jugador figura del Torneo Nacional Sub 15 y del Torneo Nacional Sub 17 de Clubes no convenciera al técnico para estar en la lista final.

“Un poco triste por no poder ir pero también tranquilo. No sé si me faltó dar más o qué pasó, pero quedé tranquilo porque lo di todo y estaba en muy buen nivel”. Parecía uno de esos “fijos”, o por lo menos así lo era para los conocedores de la categoría en el contexto nacional. “No quedé con frustración ni rabia, antes me motivó para seguir entrenando, seguir marcando diferencia y subir mi nivel día tras día”.

Mientras entrena, crece y evoluciona, dedica algo de su tiempo libre a trabajos técnicos y físicos personalizados y a ser recogebolas del Independiente Medellín en el fútbol profesional, así está cerca de su equipo, de sus jugadores y va sintiendo el calor del Atanasio Girardot, que en cualquier momento será su casa. Miguel Ángel Monsalve González es una promesa destinada a cumplirse.

@tiagoaristi
#EBdT

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